Respaldar el diálogo social para reconstruir las sociedades y reforzar la gobernanza mundial

A fin de ser sostenibles, las medidas de respuesta a las crisis deben contar con el compromiso de los interlocutores sociales. El diálogo social y las relaciones laborales ayudan a reconstruir la confianza en las instituciones y a diseñar políticas equitativas. Este es el caso en el ámbito nacional, pero también en el internacional. Necesitamos un nuevo modelo de gobernanza mundial para corregir el actual desequilibrio de poder y la distribución desigual de la riqueza a escala internacional. Un sistema multilateral realmente inclusivo en el que los interlocutores sociales puedan participar y hacerse oír marcará la diferencia y sentará las bases para construir resiliencia mundial.

El diálogo social es la mejor opción para poner la economía al servicio de las personas y del medio ambiente a fin de construir un mundo sostenible y resiliente que no deje a nadie atrás.