Poner fin a la violencia contra la UGTT

Las autoridades tunecinas han accedido por fin a reconocer oficialmente y condenar los violentos ataques de los que la sede de la central sindical UGTT fue objeto el 4 de diciembre.

Tras haber intentado minimizar los hechos, el gobierno tunecino entabló el 11 de diciembre nuevas negociaciones con la dirección sindical que han llevado a que se alcance un acuerdo. En el acuerdo el gobierno se compromete a establecer una comisión de investigación mixta para identificar a los responsables de estos actos violentos cometidos contra las oficinas de los sindicatos desde hace más de un año y enjuiciarlos en un plazo no superior a 40 días, a cambio de la suspensión de la huelga general anunciada por la UGTT para el 13 de diciembre.

En efecto, no es la primera vez que las milicias que actúan bajo la protección del partido “Ennahdha” en el poder agreden físicamente a sindicalistas, periodistas, mujeres, activistas a favor de los derechos humanos y dirigentes de partidos políticos de la oposición. Hasta la última agresión contra la sede central de la UGTT, estas milicias han cometido sus crímenes con total impunidad. Para el movimiento sindical europeo e internacional – los cuales enviaron varios representantes a Túnez en los últimos días para expresar su solidaridad con la UGTT – es sumamente urgente que el gobierno tunecino respete el compromiso que acaba de contraer de poner fin a los actos sanguinarios de estas milicias.

La Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Confederación Europea de Sindicatos (CES) consideran esta situación inaceptable, ya que permite a las milicias armadas sembrar el terror en las calles de Túnez sin que las autoridades públicas intervengan, sin que se tomen las medidas correspondientes en contra de sus autores ni se juzgue a los culpables. Es evidente que el uso de la violencia sistemática por parte de las milicias tiene por objeto socavar el proceso de transición democrática en curso en Túnez desde la caída de la dictadura en enero de 2011.

Por ello, el movimiento sindical europeo y el movimiento sindical internacional hacen un llamamiento a la comunidad internacional para se solidarice plenamente con la UGTT en su lucha contra la violencia y los ataques contra los derechos y libertades sindicales y públicos.

En este sentido, la CSI y la CES se comprometen, junto con sus afiliadas, a alertar a sus respectivos gobiernos y a las instituciones europeas e internacionales de la situación en Túnez y la amenaza que representa la existencia de estas milicias armadas, no sólo para los sindicatos sino para el futuro de la democracia en el país.

“Estaremos muy pendientes en las próximas semanas para asegurarnos de que se respeta el compromiso contraído por el gobierno tunecino de poner fin a la violencia antisindical y enjuiciar a los autores de los recientes ataques contra la UGTT y sus militantes”, declaró la Secretaria General de la CSI, Sharan Burrow.