Primer plano de Mila, persona minusválida (Perú - SINUTRADIS)

Griselda Milagros García hace virguerías con su máquina de coser

Griselda Milagros García, a quien todos llaman Mila, hace virguerías con su máquina de coser. Nadie hubiera imaginado, hace apenas unos meses, que esta peruana, que se desplaza con ayuda de muletas, era capaz de confeccionar todo tipo de bolsos, alforjas, monederos y carteras.

“…el día que me senté en esta maquina dije: no voy a poder, no voy a poder. Pero, inconscientemente yo misma me decía: inténtalo. Si no puedes, pues ya sabes que lo intentaste y no pudiste, pero no te quedes con la duda sin haberlo intentado”

Como la otra treintena de miembros de la asociación de discapacitados TRINO, Mila ha recibido formación técnica a través del Ayuntamiento de Villa El Salvador, en los suburbios de la capital peruana. En este barrio humilde, el curso de costura a domicilio era una oportunidad que no podía desaprovecharse. Eulogio Rojo González, Presidente de TRINO y fundador de esta empresa social, lo supo desde el principio:

“La única forma de crear nuestra economía para nosotros, las personas con discapacidad, es que nosotros mismos creemos nuestra fuente de trabajo.”

La asociación TRINO, que en el barrio cuenta con unos 150 miembros, afectados de alguna minusvalía física, mental o sensorial, organiza también manifestaciones deportivas y eventos que ayuden a concienciar al público sobre la necesidad de reconocimiento de las personas discapacitadas. Su Presidente ha comprendido la importancia de reunirse con el Sindicato Unitario de Trabajadores con Discapacidad (SINUTRADIS), afiliado a la CUT.

“Las organizaciones cuando estamos individuales no somos escuchadas. La perspectiva, el trabajo debe ser que debemos estar unidos, las personas con discapacidad de las diferentes organizaciones o gremios con personas con discapacidad, para poder reclamar nuestros derechos y que entre nuestros derechos están el derecho al trabajo, a la educación, a la recreación, y creo que si estamos dispersos y estamos muy separados, nunca vamos a poder lograr esos objetivos.”

En Perú, se han producido ciertos avances legislativos a favor de una mejor inserción de las personas discapacitadas en el mercado de trabajo. Una de las leyes promulgadas aspira así a reservarles el 3% de los empleos de la empresa pública y privada: Desgraciadamente, la ejecución de dicha ley deja todavía mucho que desear. La falta de acceso a una educación apropiada, así como a medios de transporte adaptados, hacen que los peruanos con alguna discapacidad se vean excluidos de los trabajos debidamente renumerados.

¿Cómo desplazarse para llegar a tiempo al trabajo cuando los autobuses rechazan pararse para montar a los discapacitados?
Para la mayoría de chóferes peruanos, perder tiempo significa perder clientes. Mila, cuyo hermano padece la misma discapacidad, no se desanima.

“Algunas personas hacen eso. Tengo algunas amigas que son personas con discapacidad y ellas intentan parar el carro, y si el carro no las quiere recoger, se dan por vencidas… yo no. Ellas dicen: ‘Ay, no me quieren recoger, no sé cómo voy hacer’. Yo tengo otra manera de pensar: no me recoge, ah ya, espero, sigo esperando algunos de los carros me recocerá. Salgo un poco más temprano, y de todas maneras llego. De una u otra manera hay que tratar de adaptarse a lo que hacen los demás con uno.”

Por cada mochila vendida se sacan 17 soles peruanos (4€), pero el trabajador o trabajadora discapacitada que la ha confeccionado sólo recibe 1 sol. Para poder garantizarle a Mila un sueldo digno, la venta de productos del taller tendría que aumentar enormemente. Pero para eso harían falta entre otras cosas, máquinas de coser suplementarias.

Una treintena de personas han sido formadas, pero solamente dos pueden trabajar al mismo tiempo por falta de máquinas.

Pero Mila no se desmoraliza. Y continúa su lucha, junto al resto de compañeros.

“Hay muchas personas que dicen que las personas con discapacidad no pueden hacer muchas cosas, y de alguna forma estamos demostrando que es lo contrario. Yo creo que también muchas personas pueden creer que esto va a quedar acá. Pero yo creo que sí se va a poder algo más.”

Camera: Ivan Castañeda
Director: Laurent Duvillier
Post-production: Benoit Collienne