Día Internacional del Migrante: El Pacto Mundial de la ONU debe aportar igualdad de derechos y trabajo decente a los migrantes

photo: Photo UN

Cuando el número de personas que viven fuera de su país de origen asciende a cerca de 244 millones, el mayor de la historia, el movimiento sindical internacional reclama que el Pacto Mundial de la ONU sobre migración aporte igualdad de derechos y trabajo decente a los migrantes, de los que dos terceras partes son mujeres.

Además de quienes se han trasladado voluntariamente, mayoritariamente en busca de trabajo, 60 millones de personas se han visto desplazadas por guerras y conflictos. Hay 400.000 somalíes desplazados en Kenya, y tres millones de sirios desplazados distribuidos por todo Oriente Medio y Europa. Decenas de miles de migrantes están expuestos a condiciones de esclavitud en Libia. En las últimas dos décadas, más de 60.000 adultos y niños han perdido la vida emigrando al emprender peligrosos viajes por tierra y mar. En 2016 se estima que 5.000 personas intentaron cruzar el Mediterráneo desde el norte de África en embarcaciones de fortuna. Numerosas familias huyen de la pobreza y la violencia en Centroamérica. En 2017 se registró un incremento del 17% en el número de muertes entre los migrantes a lo largo de la frontera entre EE.UU. y México.

Sharan Burrow, Secretaria General de la CSI, señaló a este respecto: “El Pacto Mundial de la ONU nos brinda la oportunidad de establecer un marco para la migración laboral, que salvaguarde los derechos humanos y laborales, facilitando una acción coordinada por parte de los gobiernos para asegurar que los migrantes y refugiados sean tratados con dignidad y tengan pleno acceso a un empleo decente y a la protección acordada por la ley. La retirada del gobierno estadounidense del Pacto, una enorme abdicación de sus responsabilidades, no debería impedir que los demás Estados miembros de la ONU establezcan enfoques comunes para garantizar justicia e igualdad”.

La CSI, trabajando con las Federaciones Sindicales Internacionales que cubren los distintos sectores económicos, exhorta a que el Pacto garantice que todos los migrantes y refugiados disfruten del derecho a afiliarse a sindicatos y negociar colectivamente, y que se les garantice igualdad de trato y no discriminación. Entre las otras demandas básicas están que se ponga fin a los sistemas de residencia “vinculada” o de “patrocinio” en el empleo de migrantes, emprender acciones en los países de origen y destino con vistas a un desarrollo sostenible y trabajo decente, prestar atención a los derechos de las mujeres migrantes, acceso a la justicia y protección social, vías para la regularización y la regulación de la industria de la contratación.

“La migración es una de las cuestiones clave en la agenda internacional actualmente, que adquiere aun más importancia en vista del creciente número de personas desplazadas por conflictos y cada vez más también por las consecuencias del cambio climático. Queremos un proceso de Naciones Unidas que proponga soluciones, que aporte justicia y que asista, en lugar de impedir, el desarrollo económico y social. La migración ha sido siempre un elemento central del desarrollo humano, y con la escalada de sentimientos racistas y xenófobos, fomentados por el discurso racista de cada vez más figuras políticas, encontrar soluciones globales resulta vital para poner fin a la discriminación y demonización que sufren tantos migrantes y refugiados hoy en día”, declaró la Burrow.

Más detalles (en inglés) en: https://www.ituc-csi.org/labour-s-demands-for-the-global