Desarrollar el poder de los trabajadores y de las trabajadoras: Declaración de la CSI del Primero de Mayo de 2013

En todas las regiones del mundo, los trabajadores y las trabajadoras se enfrentan a nutridos y, a menudo, brutales ataques a sus derechos. La desigualdad y el desempleo han llegado a niveles nunca antes alcanzados, ya que los gobiernos continúan siguiendo, cueste lo que cueste, la política fallida y destructiva de la austeridad, al tiempo que continúan las arremetidas contra la negociación colectiva. El futuro de toda una generación de jóvenes corre actualmente un gran riesgo.

La avaricia corporativa aumenta sin control, costando la vida a miles de trabajadores y trabajadoras, más recientemente en Bangladesh y Pakistán en el incendio y el derrumbamiento de fábricas. En Colombia, Guatemala y otros países los hombres y mujeres sindicalistas siguen pagando el precio más alto por su compromiso con la justicia social, mientras que los trabajadores turcos se enfrentan a la férrea mano de la represión judicial por defender sus derechos.

La promesa de transformación en el mundo árabe está siendo traicionada al sustituir una forma de autocracia por otra. Décadas de progreso social en los países europeos están siendo barridas sin tregua por el poder sin límites de las finanzas mundiales, mientras que en toda África los seres humanos siguen sufriendo el saqueo neocolonial y la corrupción.

La discriminación contra la mujer en el trabajo sigue omnipresente, al tiempo que los trabajadores y las trabajadoras migrantes son explotados, atropellados y tratados como esclavos, incluso en algunos de los países más ricos del mundo.

El espíritu de solidaridad que inspiró las primeras marchas del Primero de Mayo y que el sindicalismo ha enarbolado desde entonces, sigue siendo fuerte. En décadas, es más necesario que nunca. Nuestro movimiento debe hacer crecer, fomentar y consolidar ese espíritu de solidaridad con el fin de contrarrestar la falsa promesa del neoliberalismo.
Tenemos que desarrollar el poder de los trabajadores y de las trabajadoras.

Los trabajadores de todo el mundo están demostrando su capacidad de resistencia frente al modelo de globalización diseñado para beneficiar a los ricos a expensas de los pobres. A través de sus sindicatos están ganando nuevas ventajas para los trabajadores. Cientos de miles de trabajadores y de trabajadoras del sector informal de la India están formando y desarrollando sus sindicatos; trabajadoras y trabajadores del hogar de todo el mundo están obteniendo derechos laborales por primera vez en la historia, y los sindicatos están encabezando la acción política y comunitaria a favor del desarrollo, la sostenibilidad y la justicia social en todos los lugares del mundo entero.

Cuando los gobiernos dan la espalda a los trabajadores, los sindicatos deben organizarse. Cuando los jefes de empresa ponen a los trabajadores unos contra otros, los sindicatos deben organizarse. Debemos crecer en número y en fuerza, inspirándonos de aquellos y de aquellas que hoy como ayer se han mantenido firmes contra la represión y la avaricia de unos pocos a expensas de muchos.

Este Primero de Mayo de 2013 debemos reconfirmar nuestro compromiso con la visión perdurable de aquellas y aquellos que nos precedieron en éste que es el mayor poder democrático del planeta: el poder de los trabajadores y de las trabajadoras, unidos y decididos a hacer del mundo un lugar mejor.