Construir un mundo resiliente que no deje a nadie atrás requiere protección social universal y un fondo mundial para la protección social

El 73 por ciento de la población mundial carece de protección social adecuada. Los países con sistemas sólidos de protección social también son más resilientes ante las perturbaciones que ocurren tanto a escala nacional como mundial. Independientemente de la situación contractual que tengan, es necesario ofrecer a todos los trabajadores seguridad social, prestaciones de desempleo y acceso a la asistencia sanitaria a fin de hacer frente a los efectos de cualquier crisis. Además, es lo que establece el Convenio 102 de la OIT sobre protección social. No obstante, no todos los países tienen los medios para hacerlo. A través de un Fondo Mundial para la Protección Social podríamos cerrar la brecha de financiación para los países más pobres del mundo y permitirles establecer sus propios sistemas sostenibles de protección social que incluyan el acceso universal a la asistencia sanitaria.

Garantizar el acceso a la protección social universal y a la asistencia sanitaria para todas las personas es esencial para construir un mundo resiliente.