Belarús: empeora la situación para los derechos de los trabajadores

La CSI ha solicitado al Presidente de Belarús, Alexander Lukashenko, que ponga fin a la nueva fase de acoso antisindical contra los trabajadores de la empresa RUPP “Granite” en Brest. Unos 600 trabajadores de la empresa de materiales de la construcción abandonaron el sindicato oficial controlado por el Gobierno, en protesta por los bajos salarios y la falta de representación eficaz.

A continuación establecieron su propio sindicato independiente el pasado mes de diciembre, y desde entonces han sido objeto de una oleada de represión por parte de la dirección y de las autoridades.

Uno de los nuevos líderes del sindicato, Oleg Stakhaevich, fue falsamente acusado de provocar un accidente con un vehículo de motor y le despidieron, mientras que Liudmila Litvinka, la esposa de otro activista, también fue despedida. Los partidarios del sindicato han sido amenazados con que sus evaluaciones de competencias, requeridas para determinados empleos, no serán validadas si permanecen en el sindicato, y las autoridades gubernamentales han apoyado a la dirección de la empresa en cada incidente. Altos representantes del Gobierno han sido vistos visitando los locales en las últimas semanas.

“Las autoridades de Belarús están demostrando su miedo a una representación sindical genuina y están intentando volver a tener a los trabajadores bajo el control del aparato estatal. En un sistema de relaciones laborales en el que el Estado lo controla todo, avances sencillos como la instauración de la democracia en el lugar de trabajo y los sindicatos independientes son percibidos como peligros importantes para su futuro”, ha dicho la Secretaria General de la CSI Sharan Burrow. “El régimen lleva años intentando reprimir a los sindicatos independientes de Belarús, pero ha fracasado y seguirá fracasando.”

En una carta dirigida a Alexander Lukashenko, la CSI ha solicitado a las autoridades que garanticen que los trabajadores sean reincorporados, que cese el acoso contra los defensores del sindicato y que Belarús respete sus obligaciones relativas al respeto de la libertad sindical como Estado miembro de la OIT.