Acabar con la discriminación, la violencia y el acoso en el trabajo es un requisito previo para la igualdad social

La igualdad debe ser una prioridad en todas las sociedades. Las mujeres, que están perdiendo sus trabajos y salarios, son quienes están pagando el precio más alto por esta crisis. La crisis de la COVID-19 ha empeorado la desigualdad de ingresos y ha aumentado la discriminación y la exclusión por género, lo que demuestra la urgencia de abordar el problema de la brecha salarial de género. Además, las mujeres están sufriendo el peso de la violencia y el acoso en el trabajo. El Convenio sobre la violencia y el acoso en el trabajo (C190) de la OIT, que se aprobó recientemente, constituye una medida muy esperada en la lucha por la igualdad de género. Ahora, los países deben ratificar e implantar este Convenio.

Cerrar la brecha salarial de género y poner fin a la violencia y el acoso son medidas fundamentales para lograr sociedades inclusivas.