Acabar con la codicia corporativa permitirá proteger la dignidad de los trabajadores y es fundamental para lograr un mundo sin trabajo infantil ni esclavitud moderna

La codicia corporativa es incompatible con el nuevo mundo sostenible y resiliente que necesitamos para salir de esta crisis, la cual ha expuesto los problemas estructurales generados por unas prácticas empresariales profundamente explotadoras y deshumanizantes que se basan en comportamientos antisociales y en contra de los trabajadores. La codicia corporativa hace que los trabajadores y sus comunidades queden atrapados en la pobreza, se beneficia del trabajo infantil y de la esclavitud moderna, y despoja a los países de ingresos fiscales valiosos que podrían invertirse en la recuperación y la resiliencia. Además, promueve la desigualdad mundial al concentrar la riqueza en manos de unos pocos a costa de la mayoría. Es el momento de poner fin a esta situación y garantizar que las corporaciones cumplan con la debida diligencia y respeten los derechos de los trabajadores, ofrezcan protección social, cumplan con sus obligaciones fiscales, reduzcan su huella de carbono y eliminen, de forma efectiva, el trabajo infantil y el trabajo forzado en sus cadenas de suministro.

Acabar con la codicia corporativa es el primer paso para poner fin al trabajo infantil y a la esclavitud moderna.