La jornada comenzó con testimonios emotivos y conmovedores, que muestran las increíbles situaciones vividas por miles de trabajadores empleados en las misiones diplomáticas: trabajadores no declarados, con tarjetas de residencia especiales, contratados localmente. Testimonios de hombres y mujeres en la plenitud de su vida, cualificados, dignos, que narraron las humillaciones sufridas: trabajo no declarado, trabajo en negro (incluso en ocasiones para funciones de alto nivel), despidos improcedentes sin compensación alguna, horas de trabajo no contabilizadas, deducciones anticipadas del impuesto de la renta no abonadas por el empleador, trabajos del hogar impuestos por el empleador, en ocasiones en su domicilio privado, empleados del hogar que trabajan las 24 horas, salarios que no permiten vivir dignamente, sin aplicar indexaciones, sin paga de vacaciones, seguridad social lejos de estar en regla y, por supuesto, prohibición de sindicalizarse, de vivir con la cabeza alta, de hacer valer “sus derechos”.
Por supuesto, no todas las embajadas registran todos estos problemas, pero ya va siendo hora de poner un poco de orden en esta situación. Que la inmunidad diplomática, la inmunidad territorial, no constituyan un pretexto para explotar impunemente al personal.
La asamblea procedió a continuación a discutir sobre los objetivos de la inter-sindical y a completar su lista de reivindicaciones.
La tarde se consagraría a una presentación legal sobre los derechos de los trabajadores. Además de ofrecer una visión de conjunto sobre los derechos de los trabajadores, nos permitió constatar las lagunas de la legislación que debilitan aún hoy en día esos derechos.
Los representantes de los dos Ministerios presentes se comprometieron en cuanto a los siguientes puntos:
1. Crear en el Ministerio de Trabajo una Comisión de personal, con una doble misión:
Escucha y conciliación en relación con los conflictos individuales o colectivos en las misiones diplomáticas;
Efectuar propuestas de legislación, de convenios, para garantizar un estatus social de progreso.
2. Establecer una carta o código de buena conducta, que será remitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores a todos los jefes de las misiones diplomáticas.
Estos dos compromisos suponen un logro importante y concreto para la inter-sindical. A partir de este momento, podremos tratar los problemas particulares de cada trabajador(a) y abordar el fondo de la cuestión para aportar soluciones duraderas y colectivas.
La asamblea de la inter-sindical cuenta con una oficina integrada por 12 personas. Serán el motor para concretizar las decisiones adoptadas en esta importante jornada.
Durante toda la jornada, pudimos constatar una gran solidaridad, una necesidad de unidad entre los participantes y la voluntad de construir un futuro sectorial.
Si les interesa unirse a nosotros en esta labor, pueden ponerse en contacto con el Sr. Fabrice Epis, permanente principal de la CNE por e-mail a la dirección fabrice.epis@acv-csc.be o por teléfono a través del secretariado en el 02/557.86.17.
Chris Terlaeken, Permanente LBC Fabrice Epis, Permanente principal CNE
Site du front commun CNE-SETCA pour les travailleurs locaux des missions diplomatiques en Belgique


