blogs

Young Workers

Los trabajadores españoles plantan cara a los recortes de derechos del nuevo Gobierno.

La reforma laboral y los grandes recortes emprendidos por el Ejecutivo de Mariano Rajoy han sido recibidos con una masiva contestación ciudadana, organizada por los principales sindicatos del país CCOO y UGT. La juventud ha sido protagonista tanto en las distintas manifestaciones convocadas como en la huelga general del pasado 29 de marzo.

España celebró elecciones generales el pasado 20 de noviembre de 2011 - cinco meses antes del calendario ordinario - en un contexto social marcado por un alto desempleo (con una tasa que supera el 20% para la población y casi el 50% para los menores de 25 años) y un creciente desmantelamiento de servicios básicos. El resultado fue que el liberal-conservador Partido Popular desbancó al PSOE, la formación socialista que llevaba en el poder desde el año 2004, obteniendo mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados.

El nuevo Gobierno puso en marcha a la mayor brevedad su anunciado programa reformista y, envalentonado por su dominio parlamentario, emprendió una agresiva reforma laboral sin contar con la interlocución de los agentes sociales. La nueva legislación – que vio la luz a comienzos de febrero – dota de un enorme poder al empresario para despedir a la plantilla a muy bajo coste, así como permite precarizar las condiciones laborales al hacer posible el incumplimiento de los convenios colectivos. En lo que se refiere a la juventud, ésta ha sido la más perjudicada por el cambio legislativo al ser excluida de los colectivos a los que se dirige la contratación bonificada y permitirse fórmulas contractuales altamente precarias para personas de hasta 33 años de edad.

La negativa del Gobierno a someter el contenido de la reforma a un proceso de negociación resultó en una agenda de movilizaciones ciudadanas, entre las que destacan las populosas manifestaciones de los pasados 19 de febrero y 11 de marzo. Este escenario de contestación social llegó a su máximo exponente el pasado 29 de marzo, cuando los sindicatos mayoritarios y de clase CCOO y UGT organizaron la primera huelga general al actual Gobierno. El seguimiento de la huelga y el de las manifestaciones que se organizaron a lo largo de todo el estado durante la tarde del 29 de marzo fueron un gran éxito, con millones de personas secundando el paro y llevando su voz a las calles, destacando una alta participación de jóvenes.

Ahora el Gobierno está llamado a escuchar el clamor ciudadano y la fuerza de los trabajadores. Las organizaciones sindicales tenemos propuestas concretas para emprender alternativas para el crecimiento económico, el empleo y la justicia social; así como tenemos la certeza de que la lucha continuará hasta que el nuevo Ejecutivo no abandone su política neoliberal centrada en la reducción de gasto público y el recorte de derechos.