Los sindicatos nos preocupamos mucho de que haya oportunidades de trabajo decente para los jóvenes y no dejamos de redoblar esfuerzos para promover políticas nacionales e internacionales destinadas a estimular la creación de empleo en general, las inversiones en la educación y la formación para mejorar las perspectivas de empleo de la juventud y promover los derechos fundamentales del trabajo para los trabajadores y trabajadoras de todas las edades.
Asimismo, se dieron a conocer al panel los puntos de vista de los sindicalistas jóvenes por parte de Dirk Janssen, Delegado de Juventud de los Países Bajos ante la ONU, quien se había reunido con los comités de juventud de los sindicatos en su país de origen para escuchar de los jóvenes con sus propias palabras la forma en que se ven afectados por el desempleo y el subempleo. El Embajador Jean-Francis Zinsou, Representante Permanente de Benín ante la ONU, examinó las políticas nacionales que su Gobierno ha adoptado para hacer frente al desafío de la elevada tasa de desempleo juvenil que, advirtió, puede dar pie a economías volátiles y a sociedades inestables. Estas políticas incluyen medidas que el movimiento sindical internacional apoya, incluida la inversión en educación y formación cuyo objetivo es alinear las competencias y habilidades de los jóvenes con las oportunidades de trabajo.
Sin embargo, tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, el panorama del empleo juvenil es sombrío. Jane Stewart, representante de la OIT ante la ONU, señaló que durante la reciente crisis, el desempleo juvenil ha aumentado más rápidamente que el desempleo en general y los jóvenes de hoy tienen de dos a tres veces más probabilidades de desempleo que los adultos. Muchos jóvenes que acceden al mercado laboral entran sin protección social alguna, obligados a aceptar trabajos informales, irregulares e inseguros, con salarios bajos, condiciones de trabajo malas y precarias y sin la libertad de afiliarse a un sindicato o de participar en la negociación colectiva.
Un orador de una asociación de empresarios de EE.UU. estuvo de acuerdo con los sindicatos en que la creación de empleo en general es fundamental para aumentar las oportunidades de empleo para los jóvenes. Sin embargo, en nuestra opinión, el motivo de preocupación en lo que concierne a la juventud no es sólo la falta de trabajo, sino la falta de trabajo decente. Los derechos del trabajo son derechos humanos y son herramientas indispensables para un crecimiento económico sostenido y sostenible. Es de crucial importancia que el trabajo de los jóvenes sea un trabajo decente y es preciso que la creación de empleo dirigida a la juventud dé prioridad a la protección de estos derechos fundamentales.

