Es cierto que uno de los mayores problemas en este sentido es el creciente número de desempleados que han terminado sus estudios escolares. La mayoría de las dificultades a la hora de encontrar trabajo en el mercado laboral las tienen los que han terminado los estudios de secundaria y han pasado la Selectividad; en segundo lugar están los que dejan el colegio sin pasar la Selectividad; y en tercer lugar están los que terminan sus estudios de universidad o de instituto de enseñanza media. Parece haber un desajuste importante entre las cualificaciones adquiridas y las exigidas en el mercado laboral.
Las opciones que tienen los jóvenes para buscar empleo es acudir a una oficina de trabajo, buscar en internet o visitar ferias de trabajo. Una de las ferias de trabajo que se organizan con regularidad tuvo lugar en Bratislava el 11-12 de marzo de 2010. Muchas empresas internacionales y agencias de trabajo establecidas en Eslovaquia están buscando nuevos trabajadores en muchos sectores. La mayoría de los empleos disponibles se encuentran en el sector IT y servicios, pero las empresas también buscan trabajadores capacitados, trabajadores con cualificaciones específicas, trabajadores de la sanidad, maestros, trabajadores de los sectores técnicos, trabajadores que arreglen y reparen máquinas y trabajadores para los servicios y el comercio.
En Eslovaquia, el índice de desempleo entre los jóvenes con edades comprendidas entre lo 15 y los 24 años se sitúa entorno al 23%. En 2003 estaba al 29,9%. El mayor problema es el desempleo a largo plazo y la causa de esto es la falta de cualificaciones y experiencia. Una de las opciones para combatir este problema es las “prácticas para los que han acabado los estudios”: bajo determinadas condiciones, una persona que haya terminado la escuela o se haya licenciado puede conseguir un trabajo en una empresa [1] , la cual, por su parte, recibe un determinado apoyo financiero por parte del Estado por el hecho de crear este tipo de puestos de trabajo para los jóvenes.
Actualmente en Eslovaquia hay 391.499 desempleados, lo que representa una tasa del 12,6%. Los primeros indicios de recuperación podrían ser la presencia de inversores internacionales dispuestos a poner en marcha sus negocios en Eslovaquia y crear cientos de puestos de trabajo, no sólo en la capital sino también en otras regiones. Esto podría ayudar a Eslovaquia a combatir el elevado desempleo regional.
En este caso, el reto para los sindicatos será estar al tanto de la calidad de los nuevos puestos de trabajo. Los trabajadores y trabajadoras merecen unas condiciones de trabajo decente y una vida decente también durante la crisis.


